En Bogotá, la movilidad en dos ruedas se ha convertido en una herramienta de transporte y de trabajo para miles de personas. Los ciclomotores y las bicicletas con motor a combustión interna se han consolidado como una forma asequible para movilizarse y, en muchos casos, como una herramienta de trabajo, especialmente en logística urbana, domicilios y servicios de última milla.

El crecimiento de su uso plantea desafíos que la ciudad necesita atender de manera estratégica: emisiones contaminantes que afectan la calidad del aire, retos en la reglamentación, ordenamiento y control del segmento, y condiciones que, si no se gestionan, pueden profundizar riesgos en la seguridad vial.

Bajo este panorama, desde octubre de 2025 Breathe Cities (una iniciativa global para mejorar la calidad del aire en las ciudades liderada por Clean Air Fund, C40 Cities y Bloomberg Philanthropies) está trabajando con la Secretaría Distrital de Movilidad y Secretaría Distrital de Ambiente, con el apoyo de WRI Colombia, para construir una ruta de transición hacia ciclomotores de cero emisiones que sea ambientalmente ambiciosa y socialmente justa.

Para ello, se está construyendo una estrategia y una hoja de ruta para avanzar, de forma gradual, la transición de motocicletas, ciclomotores y bicicletas motorizadas hacia alternativas de cero emisiones. Esto contempla revisar las políticas que hoy aplican para este tipo de vehículos, analizar los principales usos de estos vehículos y las condiciones del mercado. Así, se identificarán los principales retos y oportunidades que faciliten plantear acciones e incentivos que impulsen esta transición en el corto, mediano y largo plazo. Para ello WRI Colombia, como implementador del proyecto, realizará entrevistas con actores del mercado para entender sus perspectivas y barreras, así como encuestas a usuarios para integrar sus necesidades y preferencias en las soluciones planteadas.

Avanzar hacia vehículos individuales de cero emisiones es una oportunidad para mejorar la calidad del aire y reducir emisiones, y promover los empleos verdes. Por eso, como parte de esta estrategia se están analizando posibles impactos en el empleo, en especial en actividades de mantenimiento, y, junto con actores del sector privado, se identificarán los conocimientos y capacitaciones que se requieren para que quienes trabajan en este segmento puedan adaptarse.

Esta iniciativa, que se desarrollará hasta julio de 2026, es un esfuerzo colaborativo en el que Breathe Cities aporta el marco global y el impulso para acelerar acciones urbanas de aire limpio y mitigación climática. Por su parte, el Gobierno Distrital lidera la articulación con prioridades de política pública y capacidades de implementación, mientras que WRI Colombia brinda la asistencia técnica y coordinación metodológica necesaria para el éxito del proyecto.

Así, Bogotá contará con una hoja de ruta clara y viable para acelerar la transición de vehículos individuales hacia alternativas de cero emisiones, reduciendo barreras y facilitando su adopción. Esto permitirá mejorar la calidad del aire y reducir emisiones, y fortalecerá las capacidades y oportunidades laborales para una movilidad más limpia y segura.