CDMX y WRI México impulsan la resiliencia urbana: Un millón de nuevos árboles para combatir la desigualdad térmica hacia 2030
CIUDAD DE MÉXICO (19 de agosto de 2026) — En un esfuerzo por transformar el paisaje urbano y fortalecer la resiliencia climática de la capital, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, anunció el inicio del Programa de Reforestación Urbana 2026, una estrategia que cuenta con el acompañamiento técnico del Instituto de Recursos Mundiales (WRI México) para identificar y mitigar las islas de calor en las zonas más vulnerables de la ciudad.
El programa establece una meta ambiciosa: plantar un millón de árboles en el suelo urbano para el año 2030, con un ritmo de 200,000 ejemplares anuales. Esta iniciativa busca no solo embellecer la metrópoli, sino fundamentalmente reducir las temperaturas locales y cerrar la brecha de desigualdad ambiental que afecta principalmente al oriente de la Ciudad de México.
La jefa de Gobierno encabezó el arranque del Programa de Reforestación Urbana 2026 en la colonia Unidad Habitacional Infonavit Iztacalco.
La secretaria del Medio Ambiente (Sedema), Julia Álvarez Icaza, indicó que este programa de reforestación es uno de los más transformadores, debido a que repercute en la calidad de vida de la población y ayuda a regular la temperatura en la ciudad. Agradeció el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas y del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), por su apoyo en la metodología para ubicar las islas de calor en la Ciudad de México.
Participaron en el evento el secretario de Atención y Participación Ciudadana, Tomás Pliego Calvo; el secretario de Obras y Servicios, Raúl Basulto Luviano; y la alcaldesa de Iztacalco, Lourdes Paz Reyes. Al evento también asistieron Silvia Morimoto, representante del PNUD; Francisco Barnés, director general de WRI México; y Edna Martínez, de Reforestamos.
Metodología de WRI para la justicia climática
Un componente central de esta campaña es el uso de metodologías desarrolladas con el apoyo de WRI México para ubicar con precisión las "islas de calor". Estos datos permiten que la reforestación se concentre en alcaldías con menor cobertura vegetal y mayores temperaturas, como Iztacalco, Iztapalapa, Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero y Tláhuac.
Julia Álvarez Icaza, secretaria del Medio Ambiente (Sedema), destacó que la colaboración con WRI ha sido fundamental para poner en la agenda pública el derecho a la sombra y el derecho a erradicar las desigualdades territoriales en el acceso a servicios ecosistémicos.
La Regla 3-30-300: Un estándar internacional
La estrategia se rige bajo la regla internacional 3-30-300, que busca garantizar un entorno saludable para toda la población:
• 3 árboles: Que cada persona pueda ver al menos tres árboles desde su hogar o lugar de trabajo.
• 30% de cobertura: Que cada colonia tenga al menos un 30% de superficie bajo la sombra de las copas de los árboles.
• 300 metros: Que todos los habitantes tengan acceso a un espacio verde de calidad a menos de 300 metros de su vivienda.
Impacto ambiental y biodiversidad nativa
La plantación masiva permitirá la captura de al menos 20,000 toneladas de dióxido de carbono, lo que equivale a retirar de circulación 4,000 automóviles cada año. Además, se priorizará el uso de especies nativas y polinizadoras, como el liquidámbar, el maculí, el fresno y el palo verde, seleccionadas por su bajo mantenimiento y su capacidad de adaptación al clima local sin dañar la infraestructura urbana.
Alianza con la ciudadanía
El Gobierno de la Ciudad, en conjunto con las alcaldías, implementará un modelo participativo de "Acupuntura Urbana", donde se abrirán banquetas y camellones previamente sellados con asfalto para convertirlos en puntos de infiltración de agua y vida. "Queremos transformar la destrucción en raíces que sostengan el futuro", afirmó Brugada, haciendo un llamado a las escuelas y vecinos para que se conviertan en los principales guardianes de este nuevo bosque urbano.