Stories to Watch 2026
Stories to Watch se llevó a cabo en el Palacio de la Escuela de Medicina, en la Ciudad de México. Fotografía: Arturo Aguirre


El diálogo "Stories to Watch 2026" reunió a funcionarios federales y de la Ciudad de México, representantes del sector financiero, titulares de organismos ambientales y líderes del sector privado para discutir las tendencias globales y su relevancia para el modelo de desarrollo de México en el horizonte 2030-2050.


Ciudad de México, 19 de febrero de 2026.- WRI México celebró su diálogo anual "Stories to Watch 2026: oportunidades de desarrollo, asequibilidad, resiliencia y empleos para México", un evento de alto nivel en formato reducido e intensivo, diseñado deliberadamente para propiciar el intercambio entre actores de múltiples sectores. El encuentro convocó a representantes del sector energético, de transporte, uso de suelo y agricultura, tanto del sector público como del sector privado, con presencia de participantes provenientes de Jalisco, Yucatán, Chihuahua y la Ciudad de México.


La sesión fue conducida por Angélica Vesga, directora de Asuntos Públicos de WRI México, y Adriana Lobo, directora de Presencia Global y Acción Local de WRI Global. Contó con las palabras de bienvenida de Julia Álvarez Icaza, secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México, quien subrayó la larga trayectoria de colaboración entre WRI México y el gobierno capitalino, y expresó su disposición a asistir al evento en calidad de oyente activa para identificar experiencias internacionales aplicables a la política ambiental de la capital.


"Estoy muy contenta de ser oyente de este espacio de oxigenación que nos puede ayudar a implementar buenas referencias en la política pública ambiental de la Ciudad de México".
— Julia Álvarez Icaza, secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México

 

Ani Dasgupta: las tres historias que el mundo debe observar en 2026
 

Ani Dasgupta, presidente y CEO global de WRI, presentó el análisis central del informe Stories to Watch 2026, construido a partir del trabajo de los equipos de WRI en más de 50 países. Dasgupta articuló su exposición alrededor de tres tendencias globales que, a su juicio, enmarcan los debates más relevantes para el desarrollo de México en el corto y mediano plazo.


La transición ya ocurre, aunque los titulares no lo muestran
La primera tendencia es que la transición económica hacia una energía más limpia y una economía más positiva para la naturaleza ya está en marcha en todo el mundo. En 2025, el 25% de las ventas globales de automóviles fueron vehículos eléctricos —un nivel que los propios analistas de WRI proyectaban para 2028 o 2029—. Etiopía prohibió la importación de autos de gasolina, no por razones ideológicas sino económicas: al carecer de reservas de combustibles fósiles, el país prefirió desarrollar su propia generación renovable. En Pakistán, el 25% de la energía del país proviene ya de paneles solares instalados en techos por decisión individual de familias, agricultores y negocios, sin un programa gubernamental masivo detrás. En Estados Unidos, a pesar del contexto político adverso, el 92% de la inversión energética en 2025 fue en renovables.


Los desastres climáticos se aceleran y afectan de forma desigual
La segunda tendencia es la aceleración de los desastres climáticos, cuyos costos y sufrimientos se distribuyen de manera profundamente desigual. Las pérdidas globales por eventos climáticos extremos superaron los 120 mil millones de dólares en un solo año. El 90% de las personas en el mundo carece de acceso a seguros que les permitan recuperarse de inundaciones, sequías u otros fenómenos. Dasgupta señaló que el cambio climático impacta a todos, pero el sufrimiento derivado de sus consecuencias recae de forma desproporcionada sobre las personas y países más pobres, que tienen menos recursos para adaptarse y recuperarse.


La paradoja política: backlash en países ricos, oportunidad en el Sur Global
La tercera y más paradójica tendencia es el creciente rechazo político a las políticas climáticas en los países más ricos del mundo —precisamente aquellos con mayor capacidad para financiar la transición—, mientras que en el Sur Global la transición se percibe como una oportunidad económica. Como resultado, los flujos de ayuda internacional al desarrollo están cayendo de forma dramática, tanto por la impopularidad política como por la presión de Estados Unidos sobre Europa para redirigir fondos hacia el gasto militar.


Este contexto ha generado dos narrativas opuestas en el debate global: una que sostiene que la transición frena el crecimiento, encarece la vida y destruye empleos; y otra que la ve como una nueva era de prosperidad económica, energía asequible y creación de empleo. Dasgupta argumentó que ambas narrativas comparten exactamente las mismas tres preocupaciones de fondo —crecimiento, asequibilidad y empleo— y que la diferencia no está en los objetivos, sino en las decisiones de política pública que cada país toma.


"Esta transición no es buena ni mala para la economía. Será lo que los países decidan hacer con ella. Las opciones tecnológicas y de política existen hoy. No se necesita inventar nada nuevo".
— Ani Dasgupta, presidente y CEO de WRI Global

 

Evidencia global: crecimiento, asequibilidad y empleos


Crecimiento
El análisis de WRI sobre los impactos económicos de una transición completa muestra:

  • Una transición global hacia energía limpia, producción alimentaria sostenible y agua limpia añadiría 20 billones de dólares al PIB mundial y sacaría a 100 millones de personas de la pobreza extrema.
  • La inacción climática costará el equivalente a 4 puntos porcentuales del PIB global anual. Para una economía como India —que creció 7.5% en 2025— eso representaría la diferencia entre crecer y generar empleos, o perder la capacidad de hacerlo.
  • China invirtió 800 mil millones de dólares en energías renovables en 2024; Estados Unidos, 400 mil millones; India ocupó el tercer lugar. China lleva más de diez años invirtiendo sistemáticamente para obtener ventaja tecnológica en solar, eólico, baterías y autos eléctricos.
  • Cemex es citado por WRI como ejemplo de que incluso los sectores de difícil descarbonización están avanzando: la empresa ha reducido sus emisiones 13% respecto a su línea base y mantiene metas de reducción adicional de hasta 80% para 2035.

 

Asequibilidad y vivienda

  • El costo promedio de la energía renovable ha caído de manera exponencial y desde 2017 es más barato que los combustibles fósiles en la mayoría del mundo.
  • Sin embargo, solo el 16% de la energía mundial proviene de fuentes solares y eólicas, lo que muestra que la caída de costos no se ha traducido automáticamente en despliegue masivo.
  • El mayor gasto de los hogares no es la energía, sino la vivienda: en promedio representa el 30-33% del ingreso familiar; en Estados Unidos llega al 60%.
  • Los edificios producen el 40% de las emisiones globales de GEI (48% en China). Conectar la agenda de vivienda con la agenda climática es una de las prioridades identificadas por WRI para 2026.
  • Se estima que deben construirse 96,000 viviendas nuevas por día a nivel global hasta 2030 para cubrir el déficit habitacional, en condiciones asequibles y con criterios de eficiencia energética.
  • En México, el 22% de los hogares presenta condiciones subestándar, lo que los hace más vulnerables al calor extremo, inundaciones y sismos.

 

Empleos

  • La transición generará 375 millones de empleos nuevos en el mundo en los próximos 10 años, con mayor crecimiento en construcción, adaptación agrícola y servicios.
  • El 18% del total de empleos globales —aproximadamente 630 millones de puestos— cambiarán de naturaleza, lo que hace urgente un esfuerzo masivo de capacitación y reconversión laboral.
  • La mayoría de los empleos nuevos serán en sectores que no pueden automatizarse fácilmente (agricultura, construcción), no en manufactura, donde la IA sí tendrá impacto.
  • Ningún país en el mundo está invirtiendo suficientemente en la reconversión laboral necesaria para la transición. Menos del 1% de los NDC presentados en COP 2025 incluía medidas de capacitación centradas en personas.

 

Paco Barnés: el diagnóstico y la agenda de WRI México


Francisco Barnés (Paco Barnés), director ejecutivo de WRI México, presentó un diagnóstico detallado de los rezagos estructurales del país y los avances recientes en política pública, como marco para contextualizar el trabajo de WRI México.


Los rezagos
Barnés señaló que, a pesar de los esfuerzos, México enfrenta brechas importantes:

  • El crecimiento económico promedio de los últimos 15 años no ha superado el 1% anual, muy por debajo del potencial del país.
  • Aproximadamente 38 millones de mexicanos viven aún en situación de pobreza multidimensional.
  • El 60% de la generación eléctrica nacional depende del gas natural, y México importa el 70% del gas que consume, con alta vulnerabilidad ante el entorno geopolítico actual.
  • Los acuíferos están sobreexplotados: el 80% del agua utilizada en el sector agrícola se aplica con eficiencias muy bajas.
  • El 70% del territorio nacional corresponde a ecosistemas forestales, pero la deforestación continúa bajo presión de la ganadería y los incendios.
  • Al menos 10 ciudades en México han crecido en perímetro entre 15 y 30 veces en los últimos 30 años, rebasando la oferta de transporte público, vivienda y servicios.
  • Cerca de 30 mil muertes prematuras anuales están asociadas a la contaminación del aire en ciudades mexicanas.

Barnés ejemplificó estos datos con historias humanas concretas: la madre que invierte dos horas diarias en transporte desde la periferia de Apodaca, Monterrey; el anciano en Mexicali que soporta 52 grados centígrados sin acceso a aire acondicionado; el pequeño productor de maíz de Sinaloa enfrentando las peores sequías históricas sin crédito ni seguro; o el trabajador de Pemex que escucha la palabra "transición" y piensa en el fin de su empleo.


"Estos sujetos existen. Hay que responderles. El modelo de desarrollo que elijamos hoy nos va a afectar en los próximos 20 o 30 años".
— Francisco Barnés, director ejecutivo de WRI México

 

Los avances
Barnés también reconoció progresos importantes en el último año:

  • Un Plan Nacional de Desarrollo que reconoce las necesidades de infraestructura hídrica, energética y de movilidad.
  • La Secretaría de Hacienda ha identificado 30 mil millones de dólares en bonos soberanos sostenibles.
  • La nueva NDC de México es la más ambiciosa en la historia del país y, por primera vez, está sustentada en una línea base con referencia explícita a escenarios de transición.
  • Cambios en el marco regulatorio energético que permiten la participación de capital privado e inversión extranjera directa.
  • Una nueva Ley de Aguas que reconoce el problema de las concesiones históricas.
  • La restauración ambiental como eje central de la agenda federal.

 

El trabajo de WRI México
Barnés presentó los programas activos de WRI México en sus áreas clave:

  • Alimentos y territorio: trabajo con pequeños agricultores en 10 estados, con resultados de 220,000 hectáreas restauradas y más de 2,000 pequeños productores apoyados. Se estima que la restauración de cinco millones de hectáreas podría generar hasta 400 millones de dólares en servicios ecosistémicos.
  • Energía: apoyo al Código Nacional de Eficiencia Energética, rutas de descarbonización para ciudades, plataformas de compromisos con el sector privado y trabajo en redes de transmisión para facilitar la integración de renovables.
  • Ciudades y movilidad: más de 10 años de trabajo en sistemas de transporte; WRI México es socio fundador de la NAM (red de autoridades de movilidad); impulso a la electrificación del transporte público con meta de 30% de buses eléctricos para 2030.
  • Calor urbano: análisis de distribución de temperatura en ciudades para identificar inequidades térmicas vinculadas a condiciones socioeconómicas.
  • Clima y finanzas: trabajo conjunto con la Secretaría de Hacienda para modelar impactos de distintos escenarios de transición fiscal, e impulso a la Iniciativa Climática de México para financiar proyectos de adaptación y mitigación.

 

Panel de alto nivel: perspectivas sectoriales


Capital natural y sector forestal — Sergio Graf, CONAFOR
Sergio Graf, titular de la Comisión Nacional Forestal, presentó la dimensión del capital natural forestal de México: 138 millones de hectáreas —el 70.3% del territorio— son ecosistemas forestales, con derechos de propiedad claramente establecidos en comunidades indígenas y ejidos. Sin embargo, identificó dos retos estructurales mayores.
 

El primero es la ganadería: siete de cada diez becerros producidos para exportación en México provienen del pastoreo en ecosistemas forestales secos y matorrales, actividad que genera un valor económico de aproximadamente 7 mil millones de pesos anuales pero que, por malas prácticas, representa el 73% de la deforestación nacional. Graf estimó que se requieren unos 8,000 millones de pesos anuales durante seis o siete años para transformar estos sistemas productivos hacia modelos que no generen degradación, beneficiando a cerca de un millón de unidades de producción familiar.


El segundo reto es la competitividad del sector forestal maderable: las empresas forestales comunitarias —donde el 80% de los bosques templados es propiedad social— enfrentan competencia desleal de maderas importadas de Chile, Brasil, Estados Unidos, Canadá y tableros de China, que llegan a costos de producción mucho menores y sin cumplir necesariamente con estándares fitosanitarios equivalentes.

Financiamiento para el desarrollo y cooperación internacional — SRE
La representante de la Dirección General de Asuntos Globales de la Secretaría de Relaciones Exteriores describió el contexto adverso que enfrenta la cooperación internacional para el financiamiento ambiental: la declaración final de la conferencia de financiamiento al desarrollo de Sevilla fue objeto de una negociación compleja; los flujos de ayuda de los países ricos están en caída libre; y términos como ESG (criterios ambientales, sociales y de gobernanza en inversiones) han sido prácticamente proscrito en Estados Unidos y, por contagio, en parte del mundo. En este contexto, México —como creador del Foro de los Amigos de Monterrey, un mecanismo multilateral informal que en su edición más reciente reunió representantes de 55 países e instituciones financieras internacionales— está trabajando para mantener vivos los diálogos sobre financiamiento ambiental en los foros multilaterales, incluida la integración de este tema como eje explícito de la agenda de Monterrey.

Economía y energía — Diana León, Secretaría de Economía
Diana León, titular de la Unidad de Energía de la Secretaría de Economía, presentó los programas del gobierno federal para impulsar la transición energética desde la política industrial. Destacó el Plan México como marco integrador, que incluye la meta de incrementar la participación de energías renovables en la matriz eléctrica del 25% actual al 30-35% para 2030; los Polos de Bienestar para la atracción de inversión en 14 estados; el programa InnovaFex para el ecosistema de startups de innovación tecnológica; y un proyecto inédito en colaboración con iniciativa privada, el IPN y el INFOTEC para desarrollar la primera batería de almacenamiento energético fabricada en México. León citó como ejemplo del potencial industrial del país el descubrimiento de que un fabricante de componentes automotrices de precisión —que abastecía a Tesla— operaba en un municipio de Puebla sin que el gobierno lo conociera, lo que motivó el relanzamiento de la campaña "Hecho en México" como instrumento de mapeo territorial del talento nacional.

Sector financiero e inversión institucional — AFORE Siglo XXI
David Razú, director general de AFORE Siglo XXI, ofreció la perspectiva del mayor segmento de inversión institucional en México. Las AFORES administran activos equivalentes a más del 20% del PIB nacional —más de 8 billones de pesos—, con perspectiva de llegar al 30% hacia 2030 y superar el 50% del PIB en menos de 20 años. Más de la mitad de la infraestructura que se construye en México recibe inversión de las AFORES.


Razú contextualizó el impacto del giro político en Estados Unidos: los criterios ESG —que habían ganado terreno como estándar global de inversión responsable— fueron prácticamente prohibidos en la administración Trump, lo que generó una regresión brusca en muchas conceptualizaciones del mundo financiero global. Sin embargo, argumentó que, independientemente de la nomenclatura, la lógica financiera de largo plazo obliga a considerar los riesgos ambientales y sociales: invertir en infraestructura que será regulatoriamente prohibida en 15 o 20 años, o en proyectos que destruyen comunidades y generan conflictos, implica pérdidas patrimoniales para los fondos de pensiones.


Razú describió la estrategia de las AFORES como "acompañamiento gradual": en lugar de excluir de plano a empresas sin criterios de sostenibilidad, trabajan con más de 60 empresas —incluidas estatales— bajo compromisos escalonados de reducción de huella de carbono, medición de emisiones y adopción de metas vinculadas a science-based targets. Citó a Cemex como ejemplo de empresa que ha mejorado su posición de sostenibilidad y, en consecuencia, recibe señales positivas de mercado de los fondos institucionales.

 

Cierre: la ventana de oportunidad está abierta


Adriana Lobo cerró el encuentro con un mensaje de síntesis dirigido a todos los sectores presentes: la naturaleza no depende de nosotros —nosotros dependemos de ella— y los costos de la inacción ya son medibles: el mundo pierde hoy el 4% del PIB global por impactos climáticos, en tanto que algunas economías apenas crecen al mismo ritmo. Lobo subrayó que México tiene condiciones excepcionales para liderar la transición —recursos renovables de clase mundial, base industrial sólida, posición estratégica en América del Norte, una nueva NDC ambiciosa— pero que estas ventajas requieren decisiones deliberadas, marcos institucionales claros y la colaboración activa entre todos los sectores representados en la sala.


"Los cambios estructurales que tenemos que hacer son ahora siempre. Mientras haya quienes crean en la cooperación, en la ciencia y en la aplicación práctica, estoy segura de que vamos a avanzar y el camino será cada vez más productivo".
— Adriana Lobo, directora de Presencia Global y Acción Local, WRI Global