Movilidad, el gran habilitador del desarrollo: Foro Ruta México Mobility ADO reúne al sector para trazar una agenda común
La ruta hacia una movilidad más eficiente, inclusiva y sostenible no depende de un solo actor. Requiere que gobierno, industria, academia, sociedad civil y operadores construyan una agenda común y conviertan los proyectos en soluciones que puedan escalarse a lo largo del país.
Ciudad de México.— La movilidad no es únicamente una cuestión de transporte: es una condición para acceder al empleo, la salud, la educación y a las oportunidades que ofrece una ciudad. Bajo esta premisa se inauguró el Foro Ruta México Mobility ADO, un espacio que reunió a autoridades, especialistas, empresas y representantes del sector para discutir los principales desafíos y oportunidades de la movilidad en México.
Durante la apertura, Francisco Barnés, director ejecutivo de WRI México, señaló que el país requiere avanzar hacia una ruta de desarrollo económico que combine crecimiento con inclusión, reducción de desigualdades y combate a la contaminación, y sostuvo que pocas agendas reflejan esa necesidad de manera tan clara como la del transporte.
“No es solo mover personas, es dar acceso a la gente a servicios, empleo y condiciones médicas”, planteó.
Barnés destacó que la movilidad también es una agenda de productividad y competitividad. La eficiencia con la que las personas realizan sus viajes tiene un impacto directo en la economía y en la capacidad de las ciudades para funcionar.
En México, 50 millones de personas se desplazan en transporte público, por lo que, subrayó, esta realidad debe estar en el centro de las políticas públicas. En ese sentido, WRI México impulsa el Programa Nacional de Transporte Público, con el objetivo de identificar proyectos que permitan cerrar las brechas de movilidad existentes en el país, así como las necesidades de financiamiento y las capacidades institucionales requeridas para hacerlos realidad.
“Desde WRI seguiremos impulsando, desde nuestro conocimiento técnico y de la mano de nuestros socios, este tipo de trabajo”, afirmó.
Las personas, en el centro de la movilidad
Para Vicente Torres, director de México y Centroamérica de la UITP, la discusión sobre transporte debe partir de una premisa fundamental: las ciudades existen para las personas y el transporte es uno de los grandes habilitadores para que puedan acceder a los beneficios que concentran.
La organización, con 140 años de trayectoria, celebró la realización del foro y destacó la necesidad de mantener la conversación sobre movilidad como una agenda transversal, que involucre a gobiernos, sociedad, industria y todos los actores relacionados con el transporte.
Torres llamó a no perder de vista el propósito último de las políticas y decisiones técnicas.
Las personas, dijo, deben estar en el centro de todo lo que se discuta: desde la madre que lleva a sus hijos a la escuela, hasta quien vive con una enfermedad crónica o el padre que busca llegar a casa a tiempo para despedir a sus hijos antes de dormir.
“Eso es lo que nos mueve”, señaló, al advertir que las decisiones técnicas y políticas solo tienen sentido cuando responden a las necesidades concretas de quienes utilizan diariamente los sistemas de transporte.
Financiamiento: el desafío para convertir proyectos en realidad
Desde la perspectiva de las autoridades de movilidad, uno de los principales retos está en lograr que los proyectos tengan viabilidad financiera de largo plazo.
Jorge Alberto Topete, director general del Instituto de Movilidad Sustentable del estado de Baja California y representante de la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad (AMAM), destacó los avances normativos registrados durante los últimos cinco años, pero advirtió que el siguiente paso es resolver cómo se financiarán las soluciones que requiere el país.
El Programa Nacional de Transporte Público, explicó, necesita incorporar una discusión sobre las fuentes de financiamiento. Existen proyectos que funcionan de manera eficiente, pero que enfrentan dificultades cuando llega el momento de cubrir sus costos de operación, mantenimiento o expansión.
La ausencia de fuentes estables de financiamiento y subsidios suficientes puede terminar afectando la calidad del servicio y limitar nuevas inversiones.
Por ello, la AMAM trabaja en la identificación de alternativas y en la construcción de un diálogo con las autoridades hacendarias. En el próximo Encuentro de Autoridades de Movilidad, adelantó Topete, se buscará incorporar a secretarios de Hacienda a esta conversación, con el objetivo de explicar que las necesidades de movilidad de la población requieren respaldo presupuestal.
El reto, dijo, implica encontrar nuevas fuentes de ingreso en los ámbitos federal, estatal y municipal.
“Es el momento de unir esfuerzos, buscar nuevas estrategias. Hemos hecho proyectos que son ejemplo, pero necesitamos que eso se multiplique”, planteó.
Transporte de personal: una pieza que también debe integrarse
Topete también puso sobre la mesa un componente de la movilidad que, pese a su relevancia económica, ha permanecido fuera de algunas de las principales discusiones del sector: el transporte de personal.
La AMAM realizó el primer estudio sobre esta modalidad, que diariamente contribuye al traslado de la fuerza laboral del país. Su integración a una política nacional de movilidad, sostuvo, permitiría aprovechar mejor las distintas fuentes de financiamiento y generar una visión en la que las diferentes modalidades de transporte no compitan entre sí, sino que se complementen.
El objetivo es avanzar hacia una combinación de ingresos y mecanismos de financiamiento que permita fortalecer el transporte en sus distintas expresiones.
“La movilidad no entiende de tiempos electorales”
Por parte de Mobility ADO, Francisco Trueba destacó la convocatoria alcanzada por el foro y el compromiso expresado por distintos actores del sector público y privado.
“La movilidad no entiende de tiempos electorales”, afirmó. La necesidad de las personas de trasladarse, explicó, permanece independientemente de los ciclos políticos y exige continuidad en las políticas y proyectos.
Uno de los síntomas de los desafíos actuales es el crecimiento acelerado del uso de motocicletas, particularmente en zonas metropolitanas como la Ciudad de México y el Estado de México. Aunque representan una alternativa de movilidad, su incremento también plantea nuevos retos en materia de seguridad vial y sostenibilidad.
Para Trueba, esta tendencia obliga a preguntarse qué debe hacer el sector para ofrecer un transporte público suficientemente atractivo, eficiente y digno para quienes hoy están optando por soluciones individuales motorizadas.
“Estamos todos los que debemos estar”, sostuvo.
Una ruta compartida
Para Mobility ADO, el Foro Ruta México representa una oportunidad para conectar las necesidades de las autoridades con las capacidades y conocimientos de la industria.
Las problemáticas que enfrentan las ciudades pueden ser distintas en escala, pero comparten desafíos: déficit de infraestructura, necesidad de financiamiento, transición tecnológica, electromovilidad, fortalecimiento institucional y mejora de los servicios.
Por ello, Trueba destacó que el propósito del encuentro no es únicamente aportar, sino también aprender de otros actores del ecosistema.
La participación de empresas que incluso compiten dentro del mercado, explicó, parte de una responsabilidad compartida: atender una necesidad común y mejorar la calidad de vida de las personas.
El caso del transporte de personal en Aguascalientes, donde esta modalidad alcanza una dimensión relevante frente al transporte urbano en número de unidades, ejemplifica la diversidad de soluciones que deben formar parte de la conversación nacional.
El mensaje que dejó la inauguración del Foro Ruta México Mobility ADO es claro: la movilidad requiere una visión que trascienda modalidades, administraciones y ciclos políticos.
Cerrar las brechas de transporte implica conectar financiamiento, infraestructura, capacidad institucional, innovación y conocimiento técnico. Pero, sobre todo, exige mantener en el centro a las personas y su derecho cotidiano a llegar a su trabajo, a una escuela, a un hospital o de regreso a casa.