Salud Urbana
International Conference on Urban Health (ICUH 2026)

En un evento paralelo a la International Conference on Urban Health (ICUH 2026), equipos de WRI México, personas expertas de la academia y una representante del gobierno federal presentaron evidencia y experiencias de implementación sobre tres riesgos que coinciden en la ciudad.

Ciudad de México, 13 de octubre de 2026.– WRI México recibió en sus oficinas el evento paralelo “Heat, air quality and road safety: some of the key issues in Mexico City Metropolitan Area’s urban health agenda”, realizado en el marco de la International Conference on Urban Health (ICUH 2026). La sesión reunió a 40 personas registradas en la conferencia —profesionales, investigadoras, investigadores y especialistas locales— para revisar evidencia técnica y experiencia de campo sobre calor extremo, calidad del aire y seguridad vial en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM).

La jornada combinó dos paneles, una discusión abierta con las personas asistentes y un recorrido de observación, el Urban Safari, en los alrededores de la oficina de WRI México, en Coyoacán. Entre los puntos de coincidencia de las y los ponentes estuvieron la falta de datos de salud y ambiente con resolución local, la necesidad de considerar a las poblaciones más expuestas y la importancia de traducir la evidencia en políticas medibles y en implementación.

 

Apertura: riesgos que se superponen en la ciudad

Francisco Barnés Regueiro, director ejecutivo de WRI México, abrió la sesión con un agradecimiento a las organizaciones convocantes, a las personas ponentes y a los asistentes, y describió el trabajo de la institución en el país: colaborar con gobierno, sector privado y sociedad civil con el propósito de “traducir investigación y datos en acciones y políticas específicas”.

Barnés señaló que las tres agendas del día —calidad del aire, calor extremo y seguridad vial— están interconectadas. Como ejemplo, planteó el caso de una persona que espera el transporte público: queda expuesta a los gases de escape y, a la vez, a una intersección peligrosa, lo que aumenta su perfil de riesgo.

“Si continuamos gestionando las ciudades de la manera en que lo hemos hecho en los últimos años, vamos a seguir teniendo problemas de salud” (Francisco Barnés Regueiro, director ejecutivo de WRI México)

El director ejecutivo subrayó que estos problemas no pueden atenderse de forma aislada y que se requieren “soluciones que funcionen desde muchos ángulos”. Añadió que los riesgos no afectan a todas las personas por igual: infancias, personas mayores, personas con discapacidad y quienes trabajan al aire libre son más vulnerables, sin que su exposición haya sido una elección. La sesión, indicó, buscaba intercambiar experiencias y encontrar soluciones comunes.

La moderación estuvo a cargo de Beatriz Cárdenas, líder del proyecto Una Atmósfera en WRI México, quien presentó el formato: un panel con tres especialistas de WRI México, un segundo panel con personas expertas invitadas, una discusión abierta y el Urban Safari en cuatro grupos, seguido de un almuerzo.

Salud Urbana

Primer panel: experiencias de WRI México

Calidad del aire: dónde ocurre la exposición y quién la padece

Eunice Félix, gerente de Contaminación Atmosférica y Evaluación de Impactos de WRI México, con doctorado en Ciencias de la Salud Ambiental por el Instituto Nacional de Salud Pública, presentó el proyecto “Impulsando aire limpio en la ZMVM mediante acciones de mitigación climática: caso de estudio sobre electromovilidad”, financiado por Wellcome Trust.

Félix explicó que, desde la perspectiva de la salud urbana, la pregunta central es qué significa la contaminación para las personas. Recordó que, en 2023, alrededor de 61 mil muertes prematuras en México fueron atribuibles a la contaminación del aire ambiental y doméstico, según el estudio Global Burden of Disease.

“Lo que emitimos importa, pero también importa dónde ocurre la contaminación, quién está expuesto y cuáles son los efectos en su salud” (Eunice Félix, WRI México)

El proyecto compara un escenario base con distintos escenarios de mitigación climática para estimar cambios en emisiones y concentraciones; luego integra datos de población y exposición, datos base de salud y funciones de exposición-respuesta de la literatura epidemiológica para calcular efectos como mortalidad prematura y otros impactos en morbilidad. Posteriormente se realizan análisis de costo-beneficio con el modelo GAINS. La ponente advirtió que “estas reducciones en las emisiones no significan automáticamente mejoras en la calidad del aire”, por lo que el análisis incorpora las diferencias espaciales de la contaminación, la distribución de la población y las desigualdades.

Félix informó que el consorcio del proyecto ha crecido con la participación de organizaciones académicas, sociales y gubernamentales, entre ellas el Instituto Meteorológico de Noruega, y que hace pocas semanas sesionó el primer Comité Asesor Técnico. Los resultados del proyecto aún se están generando.

 

Calor: del riesgo en la ciudad a la experiencia cotidiana

Gorka Zubicaray, especialista senior en Desarrollo Urbano de WRI México, arquitecto con maestría en Estudios Urbanos por El Colegio de México, expuso la investigación sobre calor que el equipo desarrolla desde hace entre tres y cuatro años. Indicó que las temperaturas han aumentado en las últimas décadas y que, de acuerdo con su presentación, el calor causa más de medio millón de muertes al año en el mundo, entre muertes directas e indirectas.

Zubicaray describió un abordaje en tres escalas. En la escala de ciudad, el equipo identifica las zonas más calientes y la población expuesta y vulnerable; para ello desarrolla capas de datos de alta resolución en el proyecto Urban Cooling Lab, que buscan traducirse en políticas y proyectos. En la escala de vecindario, se mapea el riesgo con las comunidades, y esa información se usa para codiseñar y priorizar intervenciones de bajo costo, con alianzas entre distintos niveles de gobierno y actores. En la escala humana, se documenta cómo las personas viven el calor extremo en su rutina diaria.

Como ejemplo, citó trabajo en el norte del país, donde las personas enfrentaron temperaturas de 43 y 44 grados y, aun después de la puesta del sol, de 36 y 37 grados, lo que dificulta dormir. También señaló estrategias locales de adaptación, como cocinar de noche o evitar los espacios públicos cuando el sol está en su punto más alto.

“Los datos son necesarios, pero no suficientes” (Gorka Zubicaray, WRI México)

Zubicaray cerró con tres puntos: los datos, por sí solos, no reducen la exposición ni mejoran la salud; la infraestructura importa, pero debe responder a las vulnerabilidades locales; y es necesario incluir la experiencia de las personas, porque de otro modo se pierde información crítica sobre cómo el calor afecta la vida diaria de quienes son más vulnerables.

 

Seguridad vial: infraestructura, vehículos y velocidades

Jimena David Garza, gerente de Movilidad y Seguridad Vial de WRI México, con licenciatura en Ciencia Política por el ITAM y maestría en Planeación Urbana por la Universidad de Harvard, recordó que cada año mueren cerca de 1.3 millones de personas por siniestros viales en el mundo, 90 % de ellas en países de ingresos bajos y medios, y que es la primera causa de muerte entre personas de 5 a 29 años. En México, indicó, son alrededor de 16 mil a 17 mil muertes anuales.

“Son entre 45 y 47 personas cada día. Mueren por ir al trabajo, a la escuela, a un parque o por cuidar a un familiar” (Jimena David Garza, WRI México)

David Garza explicó que WRI México trabaja con el enfoque de sistema seguro, en tres componentes y en dos niveles de gobierno:

•            Infraestructura. Asistencia técnica a gobiernos locales, auditorías e inspecciones de seguridad vial y desarrollo de capacidades para que las autoridades puedan continuar sin depender de apoyo externo. Esa experiencia contribuyó a la elaboración, con el gobierno federal, de normas nacionales para el diseño de vialidades seguras y para la instalación de dispositivos de tránsito, que calificó como “de vanguardia” para la región. También se apoya a la SICT con manuales técnicos.

•            Vehículos. Participación en la regulación nacional de seguridad de automóviles y, más recientemente, trabajo sobre motocicletas, el único modo de transporte en el que las muertes han aumentado de forma sostenida en los últimos 10 a 15 años. Dado que los nuevos vehículos de dos ruedas que entran al mercado no tienen regulación de componentes de seguridad, el trabajo comenzó por definir tipologías comunes a nivel nacional, establecer componentes de seguridad y después armonizar la regulación local.

•            Velocidades. La velocidad es, dijo, “el factor de riesgo número uno”. Mencionó la reforma constitucional de 2020 que incorpora el derecho a la movilidad, la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial de 2022 y la reforma que fija 20 kilómetros por hora en el entorno de escuelas, guarderías y hospitales, que aún no opera en todos los lugares. Con el estado de Jalisco, WRI México trabajó en el plan maestro de movilidad de 2024 y desarrolla un plan de gestión de velocidades que, según informó, se publicaría en el mes, el primero de su tipo en México, con base en el modelo elaborado en Colombia.

El objetivo de estos planes, concluyó, es avanzar hacia cero muertes y cero lesiones graves.

 

Segundo panel: reflexiones de personas expertas invitadas

Leonora Rojas: elegir con cuidado las funciones de exposición-respuesta

Leonora Rojas, fundadora y coordinadora de Mundo Químico Collaborative, con doctorado en Ciencias de la Salud Ambiental por la Universidad de Harvard y exdirectora general en el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, valoró el proyecto de Una Atmósfera por su alcance y por la composición del equipo. Señaló que en los últimos diez años se han acumulado resultados epidemiológicos de países distintos a Estados Unidos y Europa, con más de 200 estudios disponibles para las evaluaciones de impacto en salud.

Rojas explicó que uno de los retos es la elección de la función de exposición-respuesta, que puede ser lineal, supralineal o incluir todas las causas de mortalidad o solo las de evidencia causal más sólida. Propuso un análisis principal con una función y análisis de sensibilidad con otras.

“No queremos sobrestimar solo para asustar a las autoridades, sino usar la mejor evidencia disponible” (Leonora Rojas)

Más adelante, en la discusión, Rojas añadió que un estudio preliminar halló que los hombres están más expuestos porque suelen tener traslados y jornadas de trabajo más largos.

 

Eugene Resendiz: de la investigación a la política pública

Eugene Resendiz, profesora investigadora del Tecnológico de Monterrey en el Centro para el Futuro de las Ciudades, con doctorado en Ciencias de la Salud Pública por la Universidad de Washington en St. Louis e integrante del comité ejecutivo del Observatorio Global de Ciudades Saludables y Sostenibles, habló también como parte del equipo organizador de la ICUH. Calificó la sesión como “el taller más esperado de la conferencia” y planteó posibles vías de colaboración entre WRI México, el Tec y el Observatorio.

Resendiz sostuvo que no basta con generar investigación, sino que ésta debe influir en la política pública, y destacó que en América Latina hay limitaciones de financiamiento y de datos granulares de salud. Mencionó que México cuenta con la encuesta nacional de salud y nutrición y con bases de datos hospitalarios, pero sin el nivel de desagregación necesario para analizar efectos a escala de barrio. Desde el Observatorio se desarrollan listas de verificación para evaluar si las políticas están alineadas con la evidencia.

“Dicen cosas muy bonitas, deseos, pero no tenemos nada que sea medible” (Eugene Resendiz, sobre las políticas locales de 12 ciudades de México)

Resendiz advirtió una brecha entre las políticas federales y lo que ocurre a escala local.

 

Fabiola Olivares: llevar la política al territorio

Fabiola Olivares, con maestría en Gestión Internacional de Recursos Humanos por la Universidad de Westminster y licenciatura en Relaciones Internacionales por la UNAM, quien coordinó la Alianza por la Acción Climática de la Ciudad de México, encabezada por WWF, habló en representación de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. Dijo que la dependencia es el espacio donde confluyen seguridad vial, calidad del aire y planeación, y que el desafío es llevar la política pública a los municipios y asegurar su aplicación.

Olivares describió líneas de trabajo como el intercambio de buenas prácticas de seguridad vial entre municipios, el apoyo para que los proyectos accedan a financiamiento, la Estrategia Nacional de Seguridad Vial, lanzada hace dos años, y una ruta nacional de movilidad activa con perspectiva de género. Sobre la movilidad eléctrica, explicó que la Secretaría la ve no solo como un cambio tecnológico, sino también como un tema de uso de suelo, por la infraestructura eléctrica que requiere, y que hay conversaciones con las secretarías de Energía, de Medio Ambiente y de Economía.

“No se trata de hacer más investigación […]. La instrucción es implementar y facilitar la implementación a quienes tienen que construir las ciudades” (Fabiola Olivares)

Olivares respondió así a una pregunta sobre prioridades para la investigación. Informó que el próximo año se actualizarán instrumentos como la Estrategia Nacional de Ordenamiento Territorial, donde se necesitan las visiones de todos los sectores.

 

Discusión abierta con las personas asistentes

Mediante un código QR, las y los asistentes respondieron preguntas en tiempo real. Entre los lugares de origen mencionados estuvieron Ciudad de México, Monterrey, Villahermosa, Playa del Carmen, Costa Rica, Hamburgo, Minneapolis, Filadelfia, Fort Collins, Detroit, Nueva Delhi, Shimla, Coimbatore, Mumbai y Yakarta. Ante la pregunta sobre la gravedad de los tres problemas en sus ciudades, la moderadora indicó que las respuestas coincidían en que son problemas compartidos. A la pregunta sobre otros retos de salud urbana, las personas mencionaron agua, plaguicidas, ruido, enfermedades infecciosas, calidad de la vivienda, inundaciones, inactividad física, asentamientos informales, acoso en la calle, pérdida de espacios verdes y envejecimiento, entre otros.

 

Durante el espacio de preguntas y comentarios se abordaron los siguientes temas:

•            Electrificación y vehículos autónomos. Carlos, de Costa Rica, preguntó cómo aborda la Ciudad de México la electrificación y los vehículos autónomos, y cómo se incorporan los datos de género. Jimena David Garza respondió que, para la seguridad vial, los vehículos eléctricos no son una solución en sí misma —“somos algo agnósticos”— y que los autos autónomos “son tan buenos como la infraestructura y la regulación” que los rodean. Añadió que vehículos eléctricos de dos ruedas, de menor velocidad, son usados por mujeres para traslados de cuidado, lo que podría reducir la letalidad, aunque advirtió que también puede restar demanda al transporte público. Eunice Félix explicó que el proyecto cuenta con un índice de desigualdad que incluye una capa de género y que se considerarán diferencias por sexo cuando existan funciones de exposición-respuesta que lo permitan.

•            Datos y prioridades de investigación. David Rojas, profesor de epidemiología ambiental, ofreció apoyo para seleccionar funciones de concentración-respuesta, recomendó usar tasas de incidencia por sexo cuando no existan funciones específicas y preguntó qué prioridades tienen WRI México y el gobierno para la investigación. Fabiola Olivares respondió que la prioridad es la implementación.

•            Calor cotidiano y datos granulares. Brahma, de la Universidad de Cambridge, preguntó cómo lograr que las ciudades inviertan en la exposición cotidiana al calor y no solo en eventos extremos; Hinayat, del George Institute, preguntó qué datos y métodos se usan para medir el calor diferencial y vincularlo con salud. Gorka Zubicaray respondió que el equipo trabaja sobre todo con datos de percepción remota para modelar escenarios dentro de las ciudades; que, en el norte del país, los gobiernos locales plantan árboles, aunque con la limitación del agua, y promueven medidas de corto plazo como paraderos formales con techo, ya que en Mexicali se puede esperar 30 minutos al sol para tomar el único autobús; y que los datos de salud en México son muy agregados, por lo que el siguiente paso es reducir su escala al nivel de barrio o calle. Resendiz mencionó el uso de modelos matemáticos y poblaciones sintéticas, y Félix explicó que existen datos de mortalidad y morbilidad a nivel municipal y datos de temperatura del Servicio Meteorológico Nacional, con los que se prepara un artículo sobre mortalidad asociada al aumento de temperatura.

•            Violencia urbana y transformación. Joanna, directora ejecutiva de Planeación del Desarrollo en el instituto de planeación de la Ciudad de México, planteó que el calor, la mala calidad del aire y la inseguridad vial pueden entenderse como expresiones de violencia urbana, mencionó el enfoque ecofeminista del gobierno de la ciudad y preguntó si la adaptación es suficiente o si es necesaria una transformación de comportamientos. Zubicaray respondió: “La adaptación no es suficiente”. Explicó que el equipo se centra en la adaptación del espacio público y el entorno construido, pero que en el mediano y largo plazo se requiere cambiar la forma de moverse, de consumir y de relacionarse con la ciudad.

Safari Urbano

Urban Safari en Coyoacán

Tras un receso, el programa contempló el Urban Safari: un recorrido por los alrededores de la oficina de WRI México, en Coyoacán, en cuatro grupos, con el propósito de identificar los riesgos de exposición relacionados con calidad del aire, calor y seguridad vial. Al finalizar, los grupos compartirían sus observaciones, retos, oportunidades e intervenciones prácticas, y la jornada concluiría con un almuerzo de networking en las oficinas de WRI México. Las actividades de la ICUH 2026 continúan durante la semana, a partir del 14 de octubre, en el Tecnológico de Monterrey.

 

Puntos clave

•            WRI México organizó, el 13 de octubre de 2026, un evento paralelo de la ICUH 2026 sobre calor, calidad del aire y seguridad vial en la ZMVM, con 40 personas registradas.

•            Según el estudio Global Burden of Disease citado por WRI México, en 2023 se atribuyeron a la contaminación del aire ambiental y doméstico alrededor de 61 mil muertes prematuras en México.

•            Las reducciones de emisiones no se traducen automáticamente en mejor calidad del aire; por eso el proyecto Una Atmósfera analiza dónde ocurre la reducción y qué grupos se benefician.

•            En calor, WRI México combina datos de alta resolución, mapeo comunitario y codiseño de soluciones; “los datos son necesarios, pero no suficientes”.

•            En México ocurren entre 16 mil y 17 mil muertes anuales por siniestros viales, es decir, de 45 a 47 por día; la velocidad es el factor de riesgo número uno.

•            WRI México trabaja el sistema seguro en infraestructura, vehículos y velocidades, y apoya un plan de gestión de velocidades en Jalisco.

•            Las personas expertas invitadas señalaron la necesidad de políticas con metas medibles, datos con resolución de barrio y énfasis en la implementación.

 

Preguntas frecuentes

¿Qué es el evento paralelo de WRI México en la ICUH 2026?

Es una sesión organizada por WRI México el 13 de octubre de 2026 en sus oficinas, con dos paneles, una discusión abierta y un recorrido de observación llamado Urban Safari, para analizar el calor extremo, la calidad del aire y la seguridad vial en la Zona Metropolitana del Valle de México.

¿Qué proyecto sobre calidad del aire y salud presentó WRI México?

Eunice Félix presentó “Impulsando aire limpio en la ZMVM mediante acciones de mitigación climática: caso de estudio sobre electromovilidad”, financiado por Wellcome Trust, que estima los efectos en salud de distintos escenarios de mitigación climática con enfoque en electromovilidad.

¿Cuántas muertes por contaminación del aire se registraron en México en 2023?

De acuerdo con el estudio Global Burden of Disease, citado por Eunice Félix, alrededor de 61 mil muertes prematuras en 2023 fueron atribuibles a la contaminación del aire ambiental y doméstico.

¿Cómo aborda WRI México el calor extremo en las ciudades?

Con un enfoque en tres escalas: la identificación de zonas calientes y población vulnerable a escala de ciudad, el mapeo y codiseño con comunidades en el vecindario y la documentación de la experiencia cotidiana de las personas.

¿Cuál es el principal factor de riesgo en seguridad vial?

Según Jimena David Garza, la velocidad es el factor de riesgo número uno. En el entorno de escuelas, guarderías y hospitales, la reforma legal establece un límite de 20 kilómetros por hora.

¿Es suficiente la adaptación al calor?

Gorka Zubicaray respondió que no. La adaptación del espacio público es una parte de la estrategia, pero en el mediano y largo plazo se requieren cambios en la forma de moverse, de consumir y de relacionarse con la ciudad.

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