José Juan Hernández, gerente senior de Transporte Público de WRI México
José Juan Hernández, gerente senior de Transporte Público de WRI México

WRI México presentó un diagnóstico que dimensiona la importancia del transporte de personal en 15 ciudades del país y plantea una ruta para mejorar su operación, renovar las flotas y reducir emisiones. En Tijuana, el 97% de las personas usuarias depende de este servicio para llegar a su trabajo.

TIJUANA, Baja California, 28 de octubre de 2026. El transporte de personal mueve millones de viajes diariamente, conecta a las personas con sus empleos y sostiene la actividad económica de las ciudades, pero sigue siendo un componente poco integrado en la planeación de la movilidad urbana. Su transformación representa una oportunidad para mejorar la accesibilidad, reducir emisiones y avanzar hacia sistemas de transporte colectivo más seguros y eficientes.

Durante el panel Panorama del transporte de personal en México: Oportunidades para la sostenibilidad y la competitividad, José Juan Hernández, gerente senior de Transporte Público de WRI México, presentó un diagnóstico que dimensiona el peso de esta modalidad: en 15 ciudades genera cerca de 2.4 millones de viajes diarios, equivalentes al 12.2% de los desplazamientos urbanos. A nivel nacional, atiende a 2.9 millones de personas y suma aproximadamente 48 mil usuarios cada año.

Uno de los hallazgos más relevantes es que más del 97% de las personas usuarias no cuenta con otra alternativa para trasladarse a su trabajo. Esta dependencia evidencia que el transporte de personal no es un servicio complementario, sino una pieza fundamental para garantizar el acceso al empleo. Su importancia también tiene una dimensión de género: entre 2015 y 2020, el número de mujeres usuarias creció 41% en la región fronteriza, frente a 20% de los hombres.

Dinorah González, Coordinadora de Proyectos Estratégicos del Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS)
Dinorah González, Coordinadora de Proyectos Estratégicos del Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS)

Tijuana: una oportunidad para transformar el servicio

Durante su intervención Dinorah González, Coordinadora de Proyectos Estratégicos del Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS), expuso que en la Zona Metropolitana de Tijuana, donde se realizan alrededor de 370 mil viajes diarios en transporte de personal, el servicio conecta zonas habitacionales con parques industriales y centros de trabajo, con una demanda concentrada entre las 5:00 y las 7:00 de la mañana.

Sin embargo, el diagnóstico desarrollado por WRI México, el Instituto de Movilidad Sustentable de Baja California (IMOS) y el apoyo del Banco de Desarrollo de América del Norte (NADBank) identificó importantes rezagos: de las 3,527 unidades registradas, el 42% supera los 15 años de antigüedad y el 84.1% utiliza diésel. Además, el 45% de la flota corresponde a autobuses escolares reconvertidos.

La renovación enfrenta también barreras financieras. Los contratos anuales, los márgenes reducidos de operación y las condiciones actuales de financiamiento dificultan que las empresas transportistas accedan a créditos para sustituir sus unidades. Por ello, WRI México plantea mejorar las condiciones tarifarias, ampliar los plazos de crédito, reducir las tasas de interés e incorporar apoyos para la adquisición de vehículos.

La estrategia propone tres líneas de acción: mejorar la eficiencia del servicio mediante infraestructura y consolidación de rutas; impulsar la sustentabilidad con programas de renovación y electrificación progresiva, y profesionalizar el sector mediante capacitación, monitoreo y protocolos de seguridad, particularmente para prevenir la violencia de género.

Bernardo Baranda Sepúlveda, director para Latinoamérica del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP)
Bernardo Baranda Sepúlveda, director para Latinoamérica del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP)

Una industria con potencial para la movilidad sostenible

Por su parte, Bernardo Baranda Sepúlveda, director para Latinoamérica del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), destacó la importancia de reconocer el transporte de personal y escolar como parte de las soluciones de movilidad urbana sostenible.

El estudio desarrollado por ITDP en colaboración con Grupo Traxión plantea una agenda de política pública con enfoque ambiental, social y de gobernanza. En México, esta industria genera alrededor de 25 mil empleos directos, a través de 729 empresas u operadores, y registró ingresos por 22 mil 400 millones de pesos en 2024.

La experiencia regional muestra que estos servicios pueden reducir la dependencia del automóvil particular, mejorar la conectividad de zonas periféricas y contribuir a disminuir la congestión y las emisiones contaminantes. Para aprovechar ese potencial, el estudio propone fortalecer los Planes de Movilidad Institucional, establecer incentivos para flotas de bajas emisiones y mejorar las normas de accesibilidad y seguridad vehicular.

La transformación del transporte de personal requiere coordinación entre autoridades, empresas, operadores y personas usuarias. Integrarlo a la planeación urbana y acompañar su modernización con mejores condiciones financieras y regulatorias permitirá aprovechar su potencial como una alternativa de movilidad colectiva que conecta oportunidades de empleo, fortalece la competitividad y contribuye a construir ciudades más sostenibles.

Vicente Torres
Vicente Torres, director para México y Centroamérica de la Unión Internacional de Transporte Público (UITP)

Reconocer el transporte institucional como parte de la solución

Por su parte, Vicente Torres, director para México y Centroamérica de la Unión Internacional de Transporte Público (UITP), llamó a incorporar el transporte institucional en la agenda de movilidad. Explicó que este servicio moviliza a más de dos millones de personas diariamente en México y constituye un componente relevante para conectar a las personas con sus centros de trabajo, especialmente en zonas industriales y periféricas.

En ciudades como Tijuana, señaló, el transporte institucional es una infraestructura estratégica para la actividad económica: facilita el acceso al empleo, contribuye al funcionamiento de las cadenas productivas y ofrece traslados más confiables, con menores gastos de transporte y más tiempo para las familias.

Torres subrayó que este servicio no compite con el transporte público, sino que lo complementa al atender destinos industriales y horarios específicos donde la cobertura del sistema convencional puede ser limitada. Como ejemplo de las oportunidades de mejora, compartió que un ejercicio realizado en Tijuana identificó seis puntos de congestión en los que intervenciones operativas básicas podrían generar ahorros de al menos mil horas semanales para los servicios de transporte institucional.

Ante el crecimiento de la actividad industrial y el fenómeno del nearshoring, planteó la necesidad de reconocer la dimensión del sector, generar información, profesionalizar su operación e incorporarlo a la planificación urbana. También destacó la importancia de fortalecer la coordinación con las autoridades y avanzar en estándares de seguridad e incentivos que permitan aprovechar su contribución a la movilidad.

El panel coincidió en que fortalecer el transporte de personal requiere una visión integral: renovar las flotas, mejorar la operación, ampliar las opciones de financiamiento y reconocer las necesidades de las personas usuarias. Su incorporación a las estrategias de movilidad puede contribuir a conectar mejor a las personas con las oportunidades, elevar la competitividad de las ciudades y avanzar hacia sistemas de transporte más seguros, eficientes y sostenibles.

 

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