Ciudades frente al calor extremo: qué mostró la mesa “Movimientos Urbanos” en Mextrópoli 2026
Especialistas de Barcelona, la Ciudad de México y WRI México coincidieron en que el agua, el calor y los cuidados son hoy la infraestructura pendiente de las ciudades, y en que los datos son la base para decidir dónde intervenir.
Ciudad de México, 19 de septiembre de 2026. WRI México participó en la mesa de diálogo “Movimientos Urbanos: infraestructura, espacio público y legado urbano”, realizada en el marco de Mextrópoli 2026, el 13° Festival de Arquitectura y Ciudad, en el Centro Cultural España México. La conversación reunió al arquitecto Joan Roig, de Barcelona; a Carlos Martínez, director del Fondo Mixto de la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México, y a Carina Arvizu, directora de Ciudades de WRI México, bajo la moderación del arquitecto Miquel Adriá. La mesa se llevó a cabo después de un recorrido por una exposición itinerante sobre espacio público en ciudades europeas, organizada en el propio Centro Cultural España México.
¿Qué planteó el moderador sobre el espacio público?
Miquel Adriá abrió la conversación definiendo el espacio público como el punto de encuentro entre personas que no tienen nada en común entre sí, y a la ciudad misma como el resultado de una decisión colectiva de vivir juntos, originalmente ante la escasez de recursos y, después, para ampliar el acceso a oportunidades como salud, educación y empleo. Adriá señaló que ese mismo proceso de crecimiento urbano ha derivado también en patologías, entre ellas la ocupación creciente del espacio por el automóvil en ciudades diseñadas antes de su existencia.
¿Cómo resuelve Barcelona su problema de agua?
Joan Roig sostuvo que no existen soluciones urbanas generalizables: cada ciudad debe resolver su propio problema a partir de su contexto social, climático y territorial específico. En el caso de Barcelona, señaló, ese problema es el agua —periodos de sequía prolongada seguidos de lluvias intensas que desbordan el drenaje— y la respuesta pasa por convertir a la ciudad en una “esponja” capaz de infiltrar el agua de lluvia hacia el manto freático en lugar de canalizarla directamente al mar. Roig describió también un programa en curso, en colaboración con el Hospital de Sant Joan de Déu y la empresa Puig, para generar datos sobre temperatura asociados a distintas especies de árboles, con el fin de definir qué tipo de arbolado urbano ofrece mejor sombra y aireación frente al calor.
¿Qué hizo la Ciudad de México con los recursos del turismo?
Carlos Martínez explicó cómo el Fondo Mixto reorientó recursos generados por el turismo —en el contexto de la organización de partidos del Mundial 2026 en la Ciudad de México— hacia intervenciones de espacio público, movilidad y áreas verdes, principalmente en Xochimilco. Entre los proyectos citó la remodelación de los embarcaderos de Cuemanco y Nativitas, la conexión peatonal entre ambos y la reducción de carriles vehiculares en el centro histórico de la demarcación para ampliar el espacio caminable. Martínez adelantó, además, que la Ciudad de México usará el propio Bosque de Chapultepec como sede del Foro Urbano Mundial 2028, en lugar de construir un pabellón temporal, y que la red de Utopías —centros que concentran servicios de cuidados, desde comedores hasta lavanderías— será uno de los ejes que la ciudad mostrará como legado ante ese foro.
¿Qué es Data for Cool Cities y qué mostró WRI México?
Carina Arvizu, directora de Ciudades de WRI México, presentó Data for Cool Cities, una plataforma desarrollada por WRI con el apoyo de Fundación Google que mide, en más de 25 ciudades del mundo, cómo se percibe el calor extremo a escala humana —a partir de temperatura superficial, humedad y sombra proyectada por edificios, árboles y elementos urbanos— y no únicamente la temperatura ambiente registrada por estaciones meteorológicas. En México, la metodología se ha aplicado en Hermosillo, la Ciudad de México y Monterrey.
A partir de esos datos, Arvizu describió un proceso de diseño participativo desarrollado en Hermosillo, donde personas voluntarias de la comunidad registraron mediciones de temperatura y humedad a lo largo del día. El ejercicio identificó las paradas de autobús y las rutas hacia escuelas como los puntos de mayor exposición cotidiana al calor, lo que derivó en intervenciones con vegetación endémica y elementos de sombra, definidas junto con la propia comunidad.
“Muchas veces lo que falta para tomar buenas decisiones de política pública no son recursos: son datos.”
Arvizu subrayó también la relación entre el calor extremo y los cuidados, una carga que recae de manera desproporcionada en las mujeres: en Hermosillo, algunas reportaron comenzar a cocinar hasta las diez de la noche, cuando bajaba la temperatura al interior de viviendas de lámina y cartón. Hizo, además, un llamado a que la información generada con fines de política pública se mantenga abierta y accesible.
“El calor extremo también es un tema de cuidados: en Hermosillo, mujeres reportaron empezar a cocinar a las 10 de la noche porque sus casas de lámina eran invivibles de día.”
¿Qué tuvieron en común los tres casos?
Pese a partir de experiencias distintas —el agua en Barcelona, la reconversión de espacios turísticos en Xochimilco, el calor extremo medido a escala humana en Hermosillo—, los tres casos presentados en la mesa coincidieron en un mismo planteamiento: el espacio público debe entenderse como infraestructura, no como ornamento, y su diseño requiere partir de datos específicos del territorio y de la participación de las comunidades que lo habitan. La discusión apuntó, además, a que el cuidado frente al calor extremo y el diseño de infraestructuras de cuidados están cada vez más entrelazados, y a que ese cruce será parte del trabajo que la Ciudad de México deberá mostrar hacia el Foro Urbano Mundial 2028.
En resumen
WRI México participó en la mesa “Movimientos Urbanos: infraestructura, espacio público y legado urbano”, parte de Mextrópoli 2026, el 13° Festival de Arquitectura y Ciudad, celebrada en el Centro Cultural España México.
Participaron el arquitecto Joan Roig (Barcelona), Carlos Martínez (Fondo Mixto de la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México) y Carina Arvizu, directora de Ciudades de WRI México. Moderó el arquitecto Miquel Adriá.
WRI México presentó Data for Cool Cities, una plataforma que mide cómo se percibe el calor extremo a escala humana, aplicada en Hermosillo, la Ciudad de México y Monterrey.
Los tres casos coincidieron en que el espacio público debe entenderse como infraestructura, definida a partir de datos y de la participación comunitaria.