Biodiversidad y macroeconomía: una conversación clave para las decisiones económicas de Colombia
Colombia tiene la oportunidad de integrar mejor los beneficios de la biodiversidad en las decisiones económicas, fiscales, financieras y territoriales del país.
- Colombia tiene la oportunidad de integrar mejor los beneficios de la biodiversidad en las decisiones económicas, fiscales, financieras y territoriales del país.
- El taller, organizado por WRI Colombia y la Embajada Británica en Colombia, permitió identificar avances en información, cuentas ambientales, modelos macroeconómicos y análisis de riesgo, así como retos para traducir esa evidencia en política pública.
- La conversación abrió una agenda de trabajo para avanzar hacia soluciones concretas que reconozcan la biodiversidad y los servicios ecosistémicos como base de estabilidad económica, y del bienestar.
Colombia tiene una oportunidad estratégica: integrar los beneficios de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos en las decisiones del país para favorecer la estabilidad económica y avanzar hacia acciones concretas frente a los riesgos y beneficios asociados a la biodiversidad.
Con ese propósito, WRI Colombia y la Embajada Británica en Colombia realizaron el taller Biodiversidad y Macroeconomía en Colombia, un espacio de trabajo que reunió hoy en Bogotá a representantes de entidades del Gobierno Nacional, como el Ministerio de Hacienda y el Departamento Nacional de Planeación, así como la banca multilateral (Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo), junto con organizaciones ambientales como WWF, el Instituto Alexander von Humboldt y Patrimonio Natural, además de centros de investigación, cooperación internacional, academia, y equipos técnicos vinculados a la modelación económica.
El espacio permitió reunir diversos sectores en la misma mesa, articulando equipos especializados en Economía y Finanzas con organizaciones expertas en biodiversidad y servicios ecosistémicos para discutir cómo integrar la naturaleza dentro de las decisiones económicas del país.
Incorporar la naturaleza en las decisiones económicas de Colombia implica reconocer que la biodiversidad no es solo un asunto ambiental: es una variable que incide en la productividad, la estabilidad fiscal, la inversión, la competitividad territorial y sectorial y el bienestar de las personas. Desde esta perspectiva, la degradación de ecosistemas, la pérdida de servicios ecosistémicos, la disponibilidad de agua, la calidad del suelo o la deforestación pueden traducirse en riesgos económicos concretos, con efectos sobre sectores productivos, precios, deuda pública, decisiones de inversión y resiliencia territorial.
“La biodiversidad no es un activo marginal, sino una infraestructura económica crítica”, señaló Caz Shaps, jefa del departamento de Economía, Clima y Ciencia de la Embajada del Reino Unido en Colombia, y resaltó que esta discusión es especialmente relevante para un país como Colombia, cuya economía depende de manera significativa de su capital natural.
El diálogo reconoció que Colombia ya cuenta con una base técnica importante para avanzar en esta agenda. El país ha desarrollado capacidades en contabilidad económica ambiental, modelos macroeconómicos, análisis de riesgo, estudios sectoriales y mediciones sobre servicios ecosistémicos asociados al agua, conservación y uso de los ecosistemas, bioeconomía y empleos verdes, entre otros. Hoy, el reto es escalar y aplicar esa información en los espacios donde se toman decisiones económicas, fiscales, financieras y territoriales.
“A pesar de que se han desarrollado herramientas macroeconómicas que incluyen la naturaleza y la biodiversidad para Colombia, los resultados no son ampliamente conocidos y queda un camino a recorrer para que se institucionalice su uso en el proceso de toma de decisiones”, sostuvo María del Mar Cantero, especialista del programa de Clima, Economía y Finanzas de WRI Colombia.
La conversación permitió identificar tres retos principales:
- Fortalecer la continuidad de las agendas de investigación y modelación macroeconómica incorporando la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, para evitar esfuerzos aislados que no logran consolidarse en el tiempo.
- Conectar mejor la información nacional de macroeconomía y naturaleza, con análisis sectoriales y territoriales, de manera que las decisiones sobre biodiversidad también respondan a las realidades de cuencas hidrográficas, áreas protegidas, sistemas productivos, ciudades y regiones.
- Traducir la evidencia técnica en instrumentos concretos de política pública liderada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, planeación fiscal, inversión pública y financiamiento.
De igual manera, se evidenció la necesidad de avanzar hacia una mayor articulación institucional a escala nacional y subnacional para la toma de decisiones de economía y naturaleza. Aunque existen datos, modelos e instrumentos, persiste una brecha entre la información ambiental disponible y su incorporación en decisiones económicas de alto nivel, como el Marco Fiscal de Mediano Plazo, los análisis de sostenibilidad de deuda, los sistemas de inversión pública, la planificación territorial y los instrumentos financieros.
El encuentro abrió una agenda de trabajo para seguir profundizando esta conversación. Como siguiente paso, WRI Colombia y la Embajada Británica, buscarán promover un nuevo espacio orientado a identificar soluciones y acciones concretas que permitan integrar la naturaleza en las decisiones económicas del país en el corto plazo. El objetivo es avanzar hacia una política económica que reconozca la biodiversidad como una base esencial para la estabilidad, la resiliencia y el bienestar de Colombia.