WRI México plantea una nueva ruta para movilizar financiamiento climático desde los gobiernos locales
Durante el Summit Movitrans, especialistas de WRI México llamaron a fortalecer las capacidades de estados y municipios para transformar proyectos de movilidad sostenible en inversiones capaces de acelerar la acción climática.
Ciudad de México, 06 de agosto de 2026.— La transición hacia ciudades más sostenibles no depende únicamente de contar con más recursos, sino de que los gobiernos tengan la capacidad de convertir sus proyectos en inversiones viables. Ese fue el principal mensaje de Saúl Pereyra, gerente senior de Acción Climática de WRI México, quien encabezó la conferencia "Retos y desafíos para movilizar recursos financieros enfocados al cumplimiento de metas climáticas subnacionales", realizada en el marco del Summit Movitrans convocado por la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ).
Durante su intervención, Pereyra explicó que los gobiernos estatales y municipales son actores estratégicos para cumplir los compromisos climáticos y de desarrollo del país, ya que impulsan proyectos de transporte limpio, infraestructura resiliente y desarrollo urbano sostenible. Sin embargo, advirtió que aún enfrentan importantes barreras para acceder al financiamiento que les permita materializar esas iniciativas.
Entre los principales retos destacó las capacidades técnicas limitadas para estructurar proyectos bajo estándares internacionales, la dependencia de transferencias federales, la escasa coordinación entre niveles de gobierno, la rigidez de los instrumentos financieros y la incertidumbre jurídica, factores que reducen la confianza de los inversionistas y dificultan la llegada de recursos para la acción climática.
Plataforma País
Mecanismo que busque articular a gobiernos, instituciones financieras, cooperación internacional y sector privado
Como respuesta a estos desafíos, WRI México enfatizó el potencial de una Plataforma País, como mecanismo que busque articular a gobiernos, instituciones financieras, cooperación internacional y sector privado para facilitar el acceso a financiamiento, modificar marcos normativos, fortalecer capacidades técnicas y desarrollar carteras de proyectos alineadas con las prioridades nacionales y subnacionales.
Durante la primera parte de la sesión José Juan Hernández, gerente de Transporte Público de WRI México, presentó un diagnóstico sobre el estado del financiamiento del transporte público en México y los retos que enfrenta el país para garantizar sistemas más modernos, eficientes y sostenibles.
Hernández señaló que el derecho a la movilidad ya cuenta con un sólido respaldo normativo; sin embargo, el desafío consiste en traducir ese marco legal en proyectos con viabilidad técnica y financiera. Explicó que un sistema de transporte no puede sostenerse únicamente con la tarifa y que es necesario construir modelos que articulen gobernanza, fuentes permanentes de fondeo e instrumentos de financiamiento capaces de atraer inversión pública y privada.
Movilidad
El desafío consiste en traducir ese marco legal en proyectos con viabilidad técnica y financiera
Durante el taller, las personas participantes analizaron mecanismos innovadores para financiar el transporte público, revisaron experiencias nacionales e internacionales y trabajaron en la estructuración de proyectos mediante una metodología colaborativa que abordó aspectos como la justificación del proyecto, la racionalidad climática, la inclusión social y los modelos financieros.
Asimismo, WRI México presentó la Herramienta de estructuración de proyectos climáticos, para apoyar a estados, municipios y organismos públicos en el diseño de proyectos climáticos que respondan a estándares internacionales y puedan acceder con mayor facilidad a recursos nacionales e internacionales. Esta herramienta, desarrollada por WRI, IC y ANAAE, ha acompañado proyectos en entidades como Baja California Sur, Querétaro, Tabasco y Tamaulipas, así como en municipios como Zapopan, Mérida, Saltillo y La Paz.
Con este taller, WRI México reafirmó que la transición hacia una movilidad baja en emisiones no depende únicamente del financiamiento disponible, sino de la capacidad de los gobiernos para desarrollar proyectos sólidos, generar confianza entre los inversionistas y construir una agenda coordinada entre movilidad, desarrollo territorial y acción climática.