Inaugurado en 2022, el sistema de transporte Mi Macro Periférico recorre 41.5 kilómetros y une tres municipios clave de Jalisco: Guadalajara, Zapopan y San Pedro Tlaquepaque. En su primer año de operación, el sistema logró movilizar 300,000 viajes diarios.


Un proyecto urbano de transporte masivo con alcance intermunicipal como Mi Macro Periférico transforma de manera significativa los niveles de acceso de una gran parte de la población. Sin embargo, esos beneficios no siempre favorecen a quienes más los necesitan. En algunas ocasiones, este tipo de proyectos beneficia en mayor medida a personas que no dependen tanto del transporte público, o que optan por otras formas de moverse en la ciudad.

Un proyecto urbano de transporte masivo con alcance intermunicipal como Mi Macro Periférico transforma de manera significativa los niveles de acceso de una gran parte de la población.


La evaluación realizada por WRI México muestra que la nueva ruta de transporte público masivo mejoró el acceso de la población, especialmente a fuentes de empleo y equipamientos médicos, y confirma beneficios ambientales y de salud pública relevantes. En el Área Metropolitana de Guadalajara, 190 mil personas obtuvieron por primera vez acceso al sistema público masivo a una distancia caminable de 15 minutos; además, para el periodo 2022–2030, la adopción de tecnología EURO VI en las 357 unidades diésel contempladas permitiría evitar 27 muertes al año asociadas a enfermedades cardiovasculares y cáncer de pulmón, así como 715 días perdidos de trabajo por enfermedades relacionadas con la mala calidad del aire.

Mi Macro Periférico 1
Acceso a estaciones de transporte público masivo previo a la implementación de Mi Macro Periférico considerando 15 minutos de desplazamiento. Fuente: WRI México.
Mi Macro Periférico 2
Acceso a estaciones de transporte público masivo después de la implementación de Mi Macro Periférico considerando 15 minutos de desplazamiento. Fuente: WRI México.


Lo logrado y lo pendiente


Las tres cifras de accesibilidad describen dimensiones complementarias del mismo cambio: 190 mil personas obtuvieron por primera vez acceso al sistema masivo a una distancia caminable de 15 minutos; 430 mil mejoraron su accesibilidad general a oportunidades y equipamientos; y 30 mil registraron mejoras bajo un criterio más acotado de acceso al sistema. Leídas en conjunto, muestran tanto la magnitud del avance como la necesidad de afinar el diseño de futuras intervenciones para beneficiar más y mejor a la población que hoy enfrenta mayores barreras.


Si bien el sistema BRT de Mi Macro Periférico logró mejorar la accesibilidad en el Área Metropolitana de Guadalajara, los impactos positivos podrían haberse multiplicado si en el diseño de la ruta se hubiera considerado con mayor detalle la localización de grupos específicos, como los hogares liderados por mujeres de menores ingresos o las colonias con mayor cantidad de niñas y niños. La puesta en práctica de un programa de vivienda social en zonas accesibles y cercanas a las estaciones podría suponer un avance significativo para disminuir esta desigualdad.

Mi Macro Periférico 3
Se reduce la desigualdad, pero persiste: la mejora en el acceso al transporte público no impacta de igual manera a toda la población, y los grupos más vulnerables siguen enfrentando barreras. Fuente: WRI México.


La puesta en práctica de un programa de vivienda social en zonas accesibles y cercanas a las estaciones podría suponer un avance significativo para disminuir esta desigualdad.

Para reducir más eficientemente la desigualdad en el acceso, es necesario combinar estrategias de corto plazo para incrementar la cobertura de la red de transporte; pero, en el mediano plazo, también hay que integrarlas con una planeación de equipamientos y usos del suelo que promueva una ciudad cercana basada en la movilidad sostenible.


El diagnóstico preliminar permitió identificar espacialmente las zonas con mayores niveles de exposición a contaminantes. Bajo el supuesto de que la nueva flota adoptaría tecnología EURO VI, el análisis estimó que, entre 2022 y 2030, las emisiones de partículas finas (PM2.5) disminuirían en más de 16 toneladas anuales. Esa reducción se traduciría en 27 muertes evitadas cada año por enfermedades cardiovasculares y cáncer de pulmón, además de 715 días perdidos de trabajo evitados por enfermedades asociadas con la mala calidad del aire. En otras palabras, el proyecto no solo mejora la conectividad: también ofrece beneficios concretos para la salud pública y la productividad urbana.

Mi Macro Periférico 4
La concentración promedio de PM2.5 supera en casi dos veces el valor normado. Fuente: Elaboración propia a partir de información de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial de Jalisco (Semadet).
Mi Macro Periférico 5
Las concentraciones más altas se registran en las estaciones Las Pintas y Santa Fe; el análisis asigna estos valores a la población ubicada dentro del radio de influencia definido para cada estación. Fuente: Elaboración propia a partir de información de la Semadet.


Cómo se evaluó el impacto: un enfoque multisectorial


La iniciativa Big Bet del Centro Ross de WRI impulsa colaboraciones con ciudades en las que WRI cuenta con un entendimiento profundo de sus retos y una relación duradera orientada al fortalecimiento de la planeación estratégica. El diseño del programa, enfocado en objetivos de mediano y largo plazo y retroalimentado por las lecciones aprendidas durante la colaboración, ha permitido trascender cambios políticos y financieros de corto plazo y replicar el modelo en nuevas ciudades.


En 2021 y 2022, los equipos de Ciudades y de Calidad del Aire trabajaron en evaluar los impactos en la accesibilidad y en la calidad del aire de la nueva línea Mi Macro Periférico del Área Metropolitana de Guadalajara, retomando lecciones multisectoriales del proyecto Barrios Vitales y Corredores Verdes de la iniciativa Big Bet de Bogotá, especialmente en movilidad sostenible, desarrollo urbano, accesibilidad y calidad del aire.


Así, el análisis se enfocó en tres objetivos: evaluar los impactos en el acceso espacial a oportunidades y equipamientos urbanos; identificar zonas de mayor riesgo para la salud considerando densidad poblacional y concentración de contaminantes atmosféricos; y generar indicadores de calidad del aire apropiados para evaluar el impacto de proyectos urbanos de gran escala.


Siguiendo la estela del aprendizaje continuo y la construcción sobre métodos probados, se adaptó el índice de desigualdad urbana para evaluar el impacto espacial de la nueva ruta sobre grupos de población más vulnerables. Esta herramienta permitió cuantificar la desigualdad espacial en segmentos específicos, como infancias, personas adultas mayores y hogares encabezados por mujeres, evaluando la situación antes y después del inicio de operaciones.


Los objetivos relacionados con la calidad del aire también se abordaron desde una perspectiva multisectorial, integrando planeación del transporte, salud pública y equidad espacial. La cartografía generada cruzando la ubicación de la población con los niveles de contaminación reportados por la red de monitoreo de la Semadet permitió identificar las zonas críticas donde la exposición es más alta.


El principal reto consistió en diseñar indicadores de calidad del aire capaces de capturar los impactos de este tipo de proyectos de movilidad y que lograran un equilibrio entre rigor técnico y facilidad de implementación. Bajo el supuesto de adopción de tecnología EURO VI, se trabajó con tres indicadores: reducción de emisiones; disminución de la exposición personal a contaminantes; e impacto en la salud pública a partir de la estimación de mortalidad y morbilidad evitables.

El principal reto consistió en diseñar indicadores de calidad del aire capaces de capturar los impactos de este tipo de proyectos de movilidad y que lograran un equilibrio entre rigor técnico y facilidad de implementación.


De lo fragmentado a lo integrado


Como en todo análisis basado en datos, los resultados deben interpretarse reconociendo las limitaciones de la información disponible. No siempre se cuenta con datos a la resolución espacial más detallada y, en ocasiones, es necesario simplificar procesos atmosféricos complejos. Aun así, la adopción de un enfoque integrado ayuda a identificar tanto los aciertos como las áreas de mejora para futuras intervenciones.


Más allá de la discusión técnica, este tipo de análisis busca responder preguntas indispensables para evaluar proyectos y programas urbanos: ¿mejoró el acceso al transporte público de la población que más lo necesita?, ¿disminuyó el riesgo de enfermedades por exposición a contaminantes del aire?, ¿mejoró la calidad del aire tras la intervención? En última instancia, el objetivo de este tipo de enfoques es verificar si una política pública contribuye realmente a mejorar la vida de las personas.


La principal lección transferible es clara: una ciudad que quiera evaluar un proyecto similar debería construir desde el diseño una línea base espacial, combinar datos de movilidad, uso del suelo, salud y contaminación, y medir explícitamente qué grupos ganan acceso y cuáles siguen quedando fuera. Esa evidencia permite ajustar recorridos, priorizar inversiones complementarias y vincular el transporte con políticas de vivienda, equipamientos y calidad ambiental.


En resumen, la evaluación de grandes proyectos y programas urbanos debe abordarse desde una óptica multisectorial para entender mejor sus relaciones e implicaciones sobre la calidad de vida. El ejemplo de la iniciativa Big Bet en Guadalajara no solo evidenció la necesidad de coordinar las políticas de transporte, usos del suelo y medio ambiente; también mostró la importancia de poner el foco en las personas más vulnerables para ofrecerles un futuro más digno y saludable.

La evaluación de grandes proyectos y programas urbanos debe abordarse desde una óptica multisectorial para entender mejor sus relaciones e implicaciones sobre la calidad de vida.


Para profundizar en este enfoque y explorar cómo traducir evidencia en decisiones urbanas más justas e integradas, vale la pena conocer más sobre la iniciativa Big Bet.
 

 

Expertos destacados de WRI:
Ana Cecilia Perales -

Coordinadora Técnico-Administrativa para la Calidad del Aire

Gorka Zubicaray -

Especialista Técnico Senior en Desarrollo Urbano de Datos