Green Accountability Platform
Participantes del diálogo de alto nivel "Green Accountability Platform: fortalecimiento de sistemas de información para la rendición de cuentas climática", organizado por WRI México y GFLAC. Ciudad de México, 27 de marzo de 2026. Fotografía: Erika Vilchis

México generó 85 veces más ingresos por actividades intensivas en carbono que por actividades sostenibles, evidenciando la urgencia de alinear las inversiones y recursos públicos con los compromisos climáticos del país, aseguran

Ciudad de México, 27 de marzo de 2026.- WRI México y el Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC) realizaron el diálogo de alto nivel "Green Accountability Platform: fortalecimiento de sistemas de información para la rendición de cuentas climática", en el marco de la Green Accountability Platform. El espacio reunió a representantes del sector público, la banca de desarrollo, gobiernos subnacionales y la sociedad civil para abordar un reto central de la agenda climática en México: contar con información clara, sistematizada y trazable sobre el financiamiento destinado a la acción climática.

El diálogo se inscribe en el proyecto Fortaleciendo la rendición de cuentas climáticas: Green Accountability Platform, una iniciativa que busca transformar la manera en que la sociedad civil accede, participa e influye en la política climática.

El proyecto parte de un diagnóstico claro: en muchos países, los compromisos políticos y las limitaciones financieras restringen la transparencia en la implementación de políticas climáticas, mientras que los procesos de presupuestación y toma de decisiones permanecen desconectados de los planes climáticos nacionales y subnacionales, y con frecuencia son inaccesibles para la participación pública.

Frente a estos desafíos, la Green Accountability Platform tuvo como objetivo fortalecer la capacidad de una amplia gama de actores de sector público y sociedad civil, incluidas las comunidades vulnerables, para acceder a la información necesaria sobre políticas y finanzas climáticas, y así detonar su participación activa en los procesos de gobernanza climática.

En este escenario, el Observatorio de Financiamiento Climático en México (OFCM) —desarrollado por GFLAC con apoyo de WRI — se presentó como una herramienta técnica orientada a mejorar la trazabilidad del financiamiento climático, fortalecer la transparencia y contribuir a una asignación de recursos más coherente con los compromisos del país. El observatorio opera en tres niveles complementarios: nacional, subnacional y programático, integrando instrumentos como el Índice de Finanzas Sostenibles (IFS) y el Monitoreo a la Implementación de la Taxonomía Sostenible de México; el Índice de Finanzas Sostenibles Subnacional (IFSS); y una metodología de evaluación de programas de política climática.

Voces del diálogo
Sandra Guzmán, directora general de GFLAC, señaló que México enfrenta una desalineación estructural en sus ingresos y presupuestos climáticos: el país genera 85 veces más ingresos por actividades intensivas en carbono que por actividades sostenibles y en cuestión de gasto, el presupuesto intensivo en carbono fue 15 veces superior al sostenible, lo que evidencia la urgencia de alinear el ingreso y gasto con los objetivos climáticos. Destacó que el reto no es sólo generar instrumentos de análisis, sino implementarlos de manera efectiva, y que la transición climática implica decisiones económicas estructurales, no únicamente ambientales. Subrayó también que no basta con identificar cuánto financiamiento se asigna: es necesario vincularlo con resultados concretos en mitigación y adaptación para lo cual es esencial ejecutar procesos de evaluación de la eficiencia del gasto en programas de política climática.

Saúl Pereyra, gerente de acción climática de WRI México, subrayó que la rendición de cuentas climáticas requiere sistemas de información sólidos, con metodologías claras y datos accesibles que permitan rastrear los recursos y evaluar su impacto. Señaló que herramientas como el OFCM permiten conectar el financiamiento con los resultados, y destacó la necesidad de que la sociedad civil participe en todo el ciclo del financiamiento, especialmente en los momentos donde se definen la asignación de recursos.

Eduardo Murat, asesor de la Mesa Directiva de la Asociación Nacional de Autoridades Ambientales Estatales (ANAAE), destacó las brechas territoriales en capacidades para gestionar el financiamiento climático, señalando que las diferencias en monitoreo, reporte y verificación dificultan la trazabilidad de los recursos entre regiones del país. Subrayó que no basta con acceder al financiamiento: es fundamental contar con capacidades técnicas para gestionarlo adecuadamente.

Ana Karen Mendívil , directora de cambio climático y proyectos sustentables de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), planteó que, aunque el financiamiento suele identificarse como la principal necesidad, el reto real está en las capacidades institucionales para acceder, gestionar y evaluar el impacto de esos recursos. Señaló la desconexión entre la planeación climática y el presupuesto público, y subrayó la importancia de avanzar en la transversalización del cambio climático en la gestión pública.

Iván Cornejo, director de organismos financieros internacionales de Nacional Financiera (NAFIN), indicó que actualmente la medición del desempeño se limita a indicadores como monto colocado o número de créditos, lo que resulta insuficiente para entender el impacto real del financiamiento. Llamó a mejorar la calidad de los datos y desarrollar metodologías más precisas para evaluar los resultados de la inversión climática.

Martha Baeza, coordinadora de fortalecimiento institucional de Engenera A.C., señaló que gran parte del presupuesto climático se concentra en programas de infraestructura sin evidencia clara de su contribución a la mitigación o adaptación, lo que evidencia retos en la clasificación y evaluación del gasto. Subrayó la importancia de hacer accesible la información para que las comunidades puedan utilizarla para exigir rendición de cuentas, e incorporar enfoques de género y justicia climática en el análisis del financiamiento.

Hacia una acción climática más informada
El diálogo permitió identificar un consenso transversal entre los distintos sectores representados: fortalecer la rendición de cuentas climática en México requiere de mejores sistemas de información, mayor transparencia y una participación activa de todos los actores involucrados. El Observatorio de Financiamiento Climático en México se posiciona como una herramienta clave para avanzar hacia una acción climática más informada, efectiva y alineada con las necesidades y compromisos del país.